40 minutos, 10 canciones. Dice que no le gusta hacer discos largos y debe de ser verdad. Y es más que suficiente para dejarte convencer por sus sonidos atmosféricos y caricias vocales.
La envoltura electrónica se ha quedado un poco de lado y todo está plagado de reflejos acústicos. Pero es sólo la apariencia, en el fondo siguen latiendo las mismas estructuras que poblaban Mayday. Eso sí, ahora todo parece más contenido y más estudiado; quizá menos pegadizo, pero definitivamente más evocador. Muchísimas canciones empiezan únicamente con su voz y una guitarra acústica. Muy suave.
Para la gira anunciaba que iba a salir acompañada de más instrumentación tradicional y menos ordenadores: bajo, contrabajo, guitarra, batería, batería electrónica… Parece que el concierto de Bilbao (3 de marzo) fue un pequeño fiasco, que duro poquísimo y el sonido al principio era totalmente lamentable, pero esperemos que vayan puliendo el show para cuando quiera que aterrice en Madrid (una vez anulado el concierto del día 30 de marzo en Aqualung).
Mis favoritas: “Capable“, “Le tien, le mien“, “Being safe“, … aunque el CD entero puedo oírlo varias veces seguidas.






Envía un comentario
Feed RSS de comentarios del artículo
Pues el concierto que hizo en el País Vasco dejó mucho que desear… Se le empieza a subir a Najwa, a estas alturas??
Sí, por eso lo comentaba, porque un amigo mío estuvo allí y me dijo exactamente eso. Y esta carta en el 20 minutos también parece que va en esa dirección.