
El viernes estuve en el 8ymedio, en el concierto de Un pingüino en mi ascensor. Aunque nunca fui fan suyo en su día, lo cierto es que hace unos meses me enganché a su álbum nuevo (el anterior creo que es del 93, casi nada).
Y es que en Piromanía hay algunas canciones que realmente están muy bien, como Es ciencia ficción, Querida Catherine Zeta o la genial Apocalipsis final, que ya será siempre la BSO de cualquier viaje festivalero:
rodeados de bebedores de agua mineral.
La brigada 666 perseguía a los DJs
rodaban cabezas y vinilos de drum’n bass.”
El caso es que el concierto del viernes estuvo genial (igual de genial que estuvo el de abril en la sala Clamores, aunque fue muy, muy distinto). Hubo muchos clásicos del grupo como Juegas con mi corazón o Atrapados en el ascensor.
Pero lo mejor del concierto es ver a Mario Gil tocar. No sé si alguna vez he visto a alguien disfrutar tanto con la música como a él. Le he seguido bastante desde su época en La Mode y luego en Aviador Dro (en su reencarnación Aviador Dro 4000). Una pena que tuviese que dejar el grupo por sus múltiples compromisos televisivos, primero en El infomal y últimamente en el programa de Ana Rosa (¡glups!), pero es que ya lo decían en sus conciertos ellos mismos:
“Como Mario bien sabe, la televisión es nutritiva.”





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Mario Gil no está con Ana Rosa…Es peor aún: está en A tu lado! ;)
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuupssss, ¡qué fallo! X’D
Soy un seguidor acérrimo de Mario Gil desde la aparición de la evolución de las costumbres.Es un genio y un artista lo suficiente valorado.
supongo que quieres decir “no lo suficientemente”, ¿no? A mí al menos, me lo parece… :)
http://www.zonalibre.org/blog/leopantomimo/archives/089850.html
Tu que eres fan del pingüi!!
un abrazo,
leopanto
Recordaros que Mario Gil, en televisión, lo más importante que hizo fueron sus colaboraciones con Iturriaga en el Friqui (entonces no significaba “individuo extraño”, sino libre directo “free quick”), y con Javier Capitán y Florentino Fernández en “El Informal”